El Banco de Canadá anunció una nueva reducción de su tasa de interés de referencia, bajándola en 25 puntos básicos, para situarla en 2,25%. Esta decisión marca un paso importante en el intento del país por estimular la economía en un contexto de crecimiento lento y tensiones comerciales internacionales.
El tasa oficial de descuento se ubica ahora en 2,5%, mientras que la tasa de depósitos se fija en 2,20%.
Contexto económico: una economía global en ajuste
Aunque la economía mundial ha mostrado cierta resiliencia frente a las medidas comerciales restrictivas de Estados Unidos, los efectos de esas políticas comienzan a sentirse con más claridad.
El crecimiento mundial se desacelerará de un 3,25% en 2025 a cerca de 3% en 2026 y 2027, según las proyecciones del propio Banco de Canadá.
En Estados Unidos, el crecimiento sigue apoyado por el auge de las inversiones en inteligencia artificial, aunque los precios al consumidor han comenzado a subir por efecto de los aranceles. En Europa, la demanda interna se debilita, y en China, las exportaciones se están redirigiendo hacia otros mercados.
Situación en Canadá: consumo estable, exportaciones débiles
En Canadá, la economía se contrajo 1,6% en el segundo trimestre de 2025, principalmente por la caída de las exportaciones y la debilidad de la inversión empresarial.
Sin embargo, el gasto de los hogares y el sector público continúan sosteniendo la actividad, y se espera una recuperación gradual a partir de 2026.
El mercado laboral sigue siendo frágil: el desempleo se mantiene en 7,1%, y el crecimiento salarial se ha desacelerado.
A pesar de ello, la reducción de tasas busca estimular la inversión y el consumo, lo que podría beneficiar especialmente al mercado inmobiliario residencial, un motor clave de la economía canadiense.
Inflación bajo control y expectativas estables
La inflación medida por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó 2,4% en septiembre, ligeramente por encima de lo esperado.
El Banco de Canadá estima que la inflación se mantendrá cerca del objetivo del 2% durante los próximos meses, lo que le permite actuar con cierta flexibilidad monetaria.