A poco menos de dos horas y media de Montreal se encuentra Wakefield, un pequeño pueblo de la región de Outaouais que durante el otoño se transforma con árboles llenos de tonos rojos, naranjas y dorados. Sus calles y paisajes junto al río Gatineau crean un ambiente que parece sacado de un cuento.
Fundado en 1830, Wakefield es conocido por su patrimonio, su comunidad artística y sus espacios naturales. Durante una visita puedes recorrer el centro del pueblo, descubrir pequeñas tiendas y galerías, disfrutar de sus cafés y restaurantes y contemplar el paisaje otoñal que rodea la localidad.
Cafés, tiendas y calles con encanto
Una de las mejores formas de conocer Wakefield es caminar por Riverside Road, la principal zona comercial del pueblo. Allí encontrarás restaurantes, panaderías, galerías de arte, tiendas y edificios históricos, además de bonitas vistas del río Gatineau. Entre las paradas destaca Khewa, una galería y tienda dedicada a obras de artistas indígenas, inuit y métis.
Si buscas algo dulce, Wakefield Confectionery ofrece fudge, chocolates, caramelos, productos de maple y otras preparaciones hechas en el lugar. También puedes visitar Café Le Hibou, que sirve platos caseros inspirados en diferentes partes del mundo y ofrece música en vivo cada semana.
Los sábados hasta mediados de octubre también puedes conocer el Wakefield Market, donde encontrarás frutas y verduras frescas, carnes, alimentos artesanales y creaciones de productores locales. El mercado también organiza música en vivo y actividades especiales durante la temporada.
