Después de un fin de semana con clima casi veraniego, la ciudad de Montreal despertó con un ambiente completamente distinto: frío intenso, viento y temperaturas que recuerdan más al invierno que a la primavera.
El cambio ha sido abrupto. En menos de 36 horas, los termómetros pasaron de niveles cálidos a cifras cercanas al punto de congelación, generando confusión entre los residentes, que no saben si encender el aire acondicionado o volver a la calefacción.
Temperaturas que podrían romper récords históricos
Según reportes de MétéoMédia, este descenso no solo es incómodo, sino que podría marcar un hito. En Montreal, la temperatura máxima prevista de 3 °C pone en riesgo un récord de 83 años, establecido en 1943 con 2.8 °C como la temperatura máxima más baja registrada para un 20 de abril.
Otras ciudades de Quebec también están cerca de romper sus propias marcas. Sherbrooke podría alcanzar apenas 1 °C, superando su récord de 1988, mientras que Quebec City se mantiene al límite de su registro histórico con una máxima prevista de 1 °C.
Además del frío, las ráfagas de viento de hasta 40 km/h empeoran la sensación térmica, que cae por debajo de los 0 °C en gran parte de la provincia, incluso en zonas donde la temperatura real está ligeramente por encima del punto de congelación.
