Montreal alberga un espectáculo natural y artístico que parece salido de una película de Disney. En el Parc Jean-Drapeau se encuentra un jardín encantado que evoca escenas de Moana y que combina naturaleza, arte y fantasía en un recorrido único.
Creado como parte del 25° aniversario de las Mosaïcultures internationales de Montréal, este espacio mágico reúne cientos de miles de flores en esculturas vivientes que han convertido a la ciudad en un verdadero destino de ensueño para los amantes de la naturaleza y el arte.
Un espectáculo natural y artístico único
En los Jardins des Floralies, en Île Notre-Dame, se levantan tres esculturas monumentales acompañadas de varias obras complementarias que han fascinado a locales y turistas por igual.
La pieza más icónica es Mother Earth, una imponente figura de 11 metros que muestra a una mujer de expresión serena, con cascadas de agua fluyendo desde su mano y un cabello hecho de vegetación. Esta obra, reconocida internacionalmente desde su debut en 2013, simboliza el ciclo de la vida y la generosidad de la naturaleza.
Otro de los grandes atractivos es El Hombre que Plantaba Árboles, inspirado en el cortometraje ganador del Óscar. Con más de 100,000 plantas, la escultura representa cómo una sola persona puede transformar su entorno con esperanza y perseverancia.
Finalmente, quienes visiten el parque también podrán admirar seis esculturas abstractas llamadas YY, distribuidas entre las islas Sainte-Hélène y Notre-Dame. Estas piezas evocan la unidad, la colaboración y el espíritu de amistad, rindiendo homenaje a la Expo 67.
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