Cada verano, el cielo de Quebec se ilumina con uno de los fenómenos astronómicos más impresionantes: la lluvia de meteoros Perseidas. Este 2025, el espectáculo cósmico alcanzará su mayor actividad entre el 11 y el 14 de agosto, con un pico estimado alrededor de las 16 h HAE del 12 de agosto. Aunque el máximo se producirá en horas de la tarde, las mejores condiciones para observarlo serán tras el anochecer del mismo día, cuando la oscuridad y la actividad meteorítica se combinen para ofrecer una velada inolvidable.
Las Perseidas se producen cuando la Tierra atraviesa el rastro de polvo y rocas dejado por la cometa Swift-Tuttle. Al entrar en contacto con la atmósfera, estas diminutas partículas —de tamaño que varía entre un grano de arena y un pequeño guisante— se calientan por fricción y generan estelas luminosas visibles desde la superficie.
Este año, la luna llena del 9 de agosto podría generar algo de contaminación lumínica, por lo que se recomienda aprovechar las primeras horas de la noche para maximizar las posibilidades de observación.
Qué son y por qué se llaman Perseidas
Su nombre proviene de la constelación de Perseo, desde donde parecen originarse las estrellas fugaces. El término “Perseidas” viene del griego antiguo Perseídai, que significa “descendientes de Perseo”, héroe mitológico de la antigua Grecia.
Este evento celeste es uno de los más esperados del año por su intensidad y regularidad. En un cielo oscuro y despejado, los observadores pueden esperar hasta 50 meteoros por hora durante el pico de actividad. Lo único que se necesita es un lugar libre de contaminación lumínica, un cielo amplio a la vista y paciencia: los ojos tardan unos 30 minutos en adaptarse a la oscuridad para disfrutar del espectáculo en todo su esplendor.
