La intensa tormenta de nieve que azotó Montreal el pasado 24 de enero dejó a miles de residentes sin electricidad durante varios días, en medio de temperaturas extremas y condiciones climáticas peligrosas. Ahora, las personas afectadas por el apagón pueden sumarse a una demanda colectiva presentada contra Hydro-Québec, alegando negligencia en el mantenimiento de su infraestructura.
Según la demanda, el corte de energía no se debió únicamente al mal tiempo, sino a una falla técnica en la subestación de Hampstead, ubicada en Côte Saint-Luc. Esta instalación, en funcionamiento desde 1955, habría presentado problemas conocidos desde hace años, sin que se realizaran las mejoras necesarias para evitar una situación de esta magnitud.
Miles de residentes afectados y daños significativos durante el apagón
El apagón comenzó alrededor de las 10:30 a. m. del 24 de enero y, para muchos hogares, se extendió por varios días, afectando zonas como Côte-des-Neiges–Notre-Dame-de-Grâce, Côte Saint-Luc, Montreal-West y otros sectores de la ciudad. Durante ese período, las sensaciones térmicas alcanzaron los -25 °C, agravando las consecuencias del corte eléctrico.
De acuerdo con el despacho legal que presentó la demanda, numerosas personas sufrieron pérdidas de alimentos, daños en sus viviendas, como tuberías congeladas, y gastos imprevistos relacionados con alojamiento temporal y emergencias. El documento judicial también señala que algunas personas requirieron atención médica y que al menos una muerte ocurrió durante el apagón.
La acción legal sostiene que Hydro-Québec estaba al tanto, desde al menos 2018, de la necesidad de reemplazar la subestación afectada, pero el proyecto fue postergado y no estaría finalizado hasta 2029, a pesar de los riesgos asociados.
